Si pagaste por un software a medida, el código fuente debería ser tuyo, pero solo cuando el contrato lo diga por escrito. Sin esa cláusula, quien lo creó puede quedárselo legalmente, y eso puede dejarte sin poder cambiar, arreglar ni mover tu propio software.
¿De quién es el software que pagas a alguien por crear?
No siempre tuyo, y eso sorprende a la gente. Por defecto, quien escribe el código suele ser su dueño, salvo que el contrato te lo pase a ti. Pagar la factura no es lo mismo que ser el dueño del resultado. Lo decide lo que pone el contrato, no el dinero que gastaste.
¿Por qué importa tanto?
Porque la propiedad es control. Si el código es tuyo, puedes contratar a quien quieras para trabajarlo, moverlo o arreglarlo. Si no, te quedas con un solo proveedor que puede subir precios o desaparecer. Esa es la sensación de estar atrapado que describen muchos dueños, y es un riesgo real al contratar a un programador en solitario que lo tiene todo en sus manos.
¿Cómo compruebo si el código es mío?
Dos comprobaciones rápidas. Primero, lee el contrato y busca una línea que diga que el código pasa a ser tuyo al pagar. Segundo, asegúrate de que puedes llegar a los archivos y las cuentas, a tu nombre y con tu acceso. La guía sobre qué incluye una entrega en condiciones te muestra justo lo que deberías tener en mano.
| Qué tienes | Qué significa |
|---|---|
| Una cláusula que te da el código | El código es tuyo, sobre el papel |
| Cuentas y contraseñas a tu nombre | Lo controlas en la práctica |
| Solo una factura, sin cláusula | Quizá aún no es tuyo |
| Sin acceso ni contraseñas | Dependes de otra persona |
¿Qué debe decir el contrato?
Debe decir, con palabras claras, que todo el código, los archivos y las cuentas hechos para ti pasan a ser tuyos una vez pagado. También debe prometer una entrega completa del acceso y las contraseñas. Si el contrato no dice nada sobre la propiedad, trátalo como un hueco que hay que cerrar antes de pagar más.
¿Qué hago si no tengo acceso?
No te agobies. Empieza pidiendo por escrito a tu proveedor actual que te entregue el código y las cuentas. Si se niega o ha desaparecido, aún tienes opciones. Un equipo nuevo puede localizar, recuperar y hacerse cargo del software, que es justo para lo que sirve nuestro trabajo de rescatar una app.
En Givore construimos software que es tuyo desde el primer día. El código, las cuentas y las contraseñas son tuyos, por escrito, con un solo equipo y un único punto de contacto si hay que cambiar algo. ¿No sabes en qué punto estás hoy? Cuéntanoslo por WhatsApp.