No entres en pánico. El primer día, asegura tus contraseñas y accesos, reúne las notas que dejara la persona y luego trae a alguien que mapee el sistema antes de decidir nada. Otro equipo puede retomar el software; no tienes que rehacerlo ni reemplazar a nadie hoy.
¿Qué es lo primero que hay que hacer?
Respira. Nada se rompe en el momento en que alguien cruza la puerta. Tu primera tarea es asegurar los accesos: cambia o bloquea las contraseñas y logins clave, con calma, como una salida normal. Así mantienes tus cuentas y los datos de tus clientes a salvo mientras resuelves lo demás.
¿Cómo evito que las cosas se rompan?
Averigua dónde vive tu software y comprueba que tu empresa puede llegar a él. Necesitas las cuentas donde está el código y los logins que lo mantienen en marcha. Si no estás seguro de que tu empresa los tenga, empieza por ahí. Nuestra guía sobre quién es dueño del código fuente explica qué debería estar a tu nombre.
¿Puede otra persona hacerse cargo del trabajo?
Sí. Un sistema que funciona no está atado a quien lo construyó. Otro equipo capaz puede leerlo, entenderlo y mantenerlo en marcha. Necesitará un poco de tiempo para ver cómo encaja todo primero. Es normal, y sale mucho más barato que empezar de cero.
| Haz esto primero | Todavía no |
|---|---|
| Bloquear contraseñas y accesos | Correr a contratar un reemplazo fijo |
| Confirmar que tu empresa es dueña de las cuentas | Prometer grandes cambios a los clientes |
| Hacer que alguien mapee el sistema | Rehacer el software desde cero |
| Reunir las notas que dejara | Decidir en pleno pánico |
¿Tengo que reemplazarlo de inmediato?
Normalmente no. Primero mantén el software seguro y en marcha, y luego decide con calma. Contratar con prisa suele significar contratar a la persona equivocada. Cuando alguien haya mapeado tu sistema, sabrás si necesitas a alguien a tiempo completo o solo un apoyo constante para que todo siga funcionando.
¿Cómo evito que esto vuelva a pasar?
Asegúrate de que tu empresa sea la dueña de las cuentas y del código, no una sola persona. Pide notas claras a medida que se hace el trabajo, para que nada viva solo en una cabeza. Un traspaso corto después de cada trabajo grande te protege. Nuestra guía sobre qué debe incluir un buen traspaso enumera exactamente qué pedir, y si es arriesgado contratar a un desarrollador en solitario trata de repartir ese riesgo.
En Givore Studio entramos cuando la única persona que lo sabía todo ya no está. Mapeamos lo que tienes, lo mantenemos en marcha y te entregamos notas claras que son de verdad tuyas. Un equipo, un único punto de contacto, sin conocimiento atrapado en una sola cabeza. ¿Se te ha ido tu desarrollador principal? Cuéntanoslo por WhatsApp.